Innovación eléctrica de alto rendimiento
Los vehículos eléctricos e híbridos de Škoda están diseñados para acompañarte durante años. Por ello, cuentan con una cobertura específica para la batería de alto voltaje, asegurando que tu única prioridad sea disfrutar del trayecto.
Baterías sin límite para tu día
Capacidad
Los kWh son el tamaño de tu "depósito": a más kWh, más kilómetros. A diferencia de la potencia (kW), la capacidad neta determina cuánto puedes viajar. Lo mejor es que, al ser baterías planas, permiten un suelo totalmente despejado, ganando un espacio interior mucho más amplio y cómodo que en un coche convencional.
Autonomía
Tú defines el alcance. Usar el modo Eco y la frenada regenerativa hace que el coche recupere energía al decelerar, rellenando la batería mientras conduces. El dato clave: mantener una velocidad constante es la forma más eficaz de estirar la carga, dándote el control total sobre cada trayecto.
Carga
Carga sin esperas: nuestras baterías aceptan máxima potencia de forma inteligente. En estaciones rápidas, recuperas del 10% al 80% en solo 30 minutos, el tiempo de un café. Este sistema está diseñado para equilibrar rapidez y protección, asegurando que la batería no se degrade con el uso diario.
Duración
Cero preocupaciones: un eléctrico tiene menos piezas móviles, reduciendo el mantenimiento un 40%. Además, cuentas con una garantía de 8 años o 160.000 km que asegura que tu batería no bajará del 70% de su capacidad. Es la máxima tranquilidad para tu bolsillo y para el futuro de tu vehículo.
Vida útil de la batería
Producción
Pese a su complejidad, los avances actuales permiten fabricar baterías cada vez más potentes y eficientes manteniendo un diseño compacto.
Uso y durabilidad
Como pieza clave del coche eléctrico, la batería está desarrollada para ofrecer un rendimiento óptimo durante toda la vida útil del vehículo.
Post-vida y reciclaje
Al finalizar su uso en el coche, pueden servir como almacenaje doméstico otros 10 años o reciclarse para recuperar hasta el 97% de sus materiales.
Protección total y control
Máxima protección en toda situación
No te quedes con dudas
¿Es más probable que un coche eléctrico se incendie que uno de gasolina?
No; estadísticamente, los vehículos de combustión sufren significativamente más incendios por cada 100,000 unidades que los eléctricos. Aunque los fuegos de baterías son más difíciles de apagar y mediáticos, los sistemas de gestión actuales (BMS) previenen riesgos de forma mucho más activa que un depósito de combustible convencional.
¿Es peligroso cargar el vehículo bajo la lluvia o en estaciones rápidas?
Es totalmente seguro, ya que los protocolos de comunicación entre el cargador y el coche impiden el paso de corriente hasta que la conexión es hermética y segura. Los componentes tienen certificaciones de alta protección contra agua (IP67 o superior) y sensores de temperatura que cortan la energía instantáneamente ante cualquier anomalía.
¿Qué ocurre con la batería durante un accidente grave?
Las baterías están protegidas por una estructura reforzada en el chasis y cuentan con pirofusibles que desconectan físicamente la alta tensión en milisegundos tras un impacto. Esto evita riesgos de electrocución para los ocupantes o equipos de rescate, manteniendo la energía aislada dentro de celdas diseñadas para resistir deformaciones extremas.
¿Cargar siempre al 100% compromete la seguridad de la batería?
No compromete la seguridad inmediata, pero sí puede acelerar la degradación química en baterías de tipo NCM (Níquel-Cobalto); sin embargo, las nuevas baterías LFP están diseñadas para cargarse al 100% habitualmente sin problemas. En cualquier caso, el software del coche siempre deja un margen de seguridad oculto para evitar que la batería sufra sobrecargas peligrosas.
¿Qué vida útil tiene la batería y cuándo deja de ser segura?
Una batería suele mantener más del 70% de su capacidad tras 8 o 10 años de uso intenso, y su pérdida de autonomía no implica una pérdida de seguridad. Una batería "degradada" sigue siendo estable y segura, simplemente ofrece menos kilómetros de recorrido antes de ser destinada al reciclaje o a una segunda vida como almacenamiento doméstico.
¿Por qué las nuevas baterías de estado sólido se consideran más seguras?
Su principal ventaja es que sustituyen el electrolito líquido inflamable por un material sólido que no arde ni se expande con el calor. Esto elimina prácticamente el riesgo de "fuga térmica" incluso en caso de perforación accidental, permitiendo además cargas mucho más rápidas con una estabilidad química muy superior a las de litio actuales.
